Estás aquí
Inicio > Artículo > El Málaga se sintió ganador en el Villamarín

El Málaga se sintió ganador en el Villamarín

camacho-betis.jpg
Camacho, pugnando con Damiao -Foto:Diario Sur-

Con la suerte o no del campeón, del equipo que se siente ganador, el Málaga se llevó ayer del Benito Villamarín tres puntos que son ya casi definitivos para atar la permanencia. Quizá a final de temporada se recuerde este triunfo como uno de los momentos clave en la recta final del presente ejercicio para cumplir el objetivo. Quizá ayer los de Gracia tuvieron el partido en un pañuelo, con momentos donde el Betis hacía daño (cuenta con dos killers como Rubén Castro y Damiao), quizá el empate hubiera sido también un resultado justo…muchas reflexiones podíamos seguir haciendo pero el caso es que el equipo que vistió ayer de morado metió la pelota dentro de la red y eso, si el rival no hace lo mismo en tu portería, significa llevarte el partido.

Los malaguistas plantearon el choque a imagen y semejanza de su entrenador; con trabajo desde el minuto uno al noventa, solidez en todas las parcelas y ambición ofensiva cuando se requiere. Los resultados después llegarán o no (normalmente sí), pero las hechuras de un conjunto bien trabajado y que domina los tiempos las tiene el equipo de Martiricos desde hace meses esta temporada. Siempre comenta Javi Gracia que los marcadores de su equipo tienden a ser ajustados, y ayer ese fundamento volvió a cumplirse. He ahí que los detalles (decisiones arbitrales, jugadas aisladas o errores en defensa) marcan el devenir de muchos encuentros y ayer noche en Heliópolis hubo algunos factores que fueron favorables: no se pitó una mano clara de Albentosa en los últimos instantes, y antes el meta Adán, que tan buen partido había cuajado, no estuvo fino en la salida por ese balón que remató peinando hacia atrás Camacho. Las circunstancias y el viento te pueden soplar muchas veces de cara pero cuando tu trabajo es óptimo al final las cosas no se dan de casualidad.

Así que el Málaga vuelve a demostrar su poderío en un partido donde el Betis de Merino quiso complicarle la vida, sin asediar tanto como se esperaba la meta de un buen Ochoa. Los visitantes, por medio de una triple ocasión nada más comenzar el encuentro, perdonaron el primer tanto, pero demostraron que saben salir al campo enchufados desde el inicio. Con fases de letargo y con incertidumbre en saber quién llevaba la iniciativa, el equipo de Gracia demostró que en confianza y acierto ha mejorado respecto al choque de la primera vuelta, y devolvió en Heliópolis esa desafortunada derrota en casa cuando al rival le entrenaba aún Pepe Mel. Las cosas han cambiado, y el malaguismo lo celebra. El trabajo bien hecho sigue dando réditos.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Top