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Fuga de cerebros

Fuga de cerebros

La fuga de cerebros en la Academia del Málaga CF es el ejemplo de un cambio en la política de la entidad. Una manera de afrontar una época de vacas flacas. El despiporre que era esa cantera con fichajes millonarios de chavales de otras canteras que, seducidos únicamente por el ruido de los euros, se venían a una cantera sin lugares adecuados para su progresión como deportistas y como personas.

Los artífices de esos éxitos de los últimos años, los entrenadores y los coordinadores, han ido marchándose o, directamente, no han contado para los actuales dirigentes de la entidad. El pasado lunes, en el programa La Pelota malagueña de SportDirect Radio, Antonio Tapia comentaba que antes de no renovar su compromiso con el club ya había recibido comunicación de la dirección  deportiva del descenso de la inversión en materia de cantera, un ajuste presupuestario como consecuencia del descenso a Segunda División que quizás tenga que ver, en parte, con esta fuga de cerebros.

Otras canteras vienen a llevárselos poniendo sobre la mesa un dinero que en Málaga no estamos dispuestos a darle a los nuestros. El caso de Sergio Pellicer es un caso más. Se ha preferido a un técnico que nada tiene que ver con el Málaga, Manuel Sanlúcar, a apostar por alguien de la casa. Dudo mucho que Pellicer prefiera marcharse a tierras gallegas a llevar el Malagueño, un equipo que conoce, con jugadores que han pasado por sus manos. Además, Pellicer ha dado numerosas muestras de su malaguismo en las últimas temporadas y parece estar sobradamente preparado.

¿Son únicamente razones económicas las que han motivado las salidas de personas como Pellicer, David Cabello, Carlos Jiménez o, antes, Miguel Calzado?. Hay que preguntárselo a ellos, pero lo que si dicen es cómo son tratados fuera, cuáles son sus responsabilidades, cómo se planifica, cómo se confía en su trabajo y, por último, también lo bien pagados que están. Pueden ser palabras de despecho de los que no tuvieron la confianza del club en un momento dado, o de quienes pusieron encima de la mesa una mejora en sus contratos que el Málaga bien no quiso o no pudo acometer.

No voy a quitarle valor a los que están, por supuesto, porque puede que sean tan validos o más que los que se marcharon, pero parece que si las personas que se han ido han sido capaces de llevar las riendas de una academia sin buenas instalaciones, con un desastre para organizar hospedajes, entrenamientos, estudios y en la que parece que sólo se vivía de las influencias del desaparecido  Manel Casanovas con los éxitos que hemos visto estos años. Cuando todo esté listo para dar el salto de calidad de la futura academia mejorarían aun más, si cabe, esos resultados. Pero no. Han dejado de formar parte del club. Muchos de ellos sin  saber ni siquiera porque y esperando todo el verano aun a riesgo de quedarse en el paro. Y es que, hasta en eso, la cantera del Málaga lo ha hecho rematadamente mal, hemos perdido toda la planificación del verano ya que los que estaban no podían tomar decisiones ante el vacío de dirección que existía, y cuando ha llegado Rafa Gil parece que tampoco lo hace con demasiadas cartas en el asunto ante el descenso en el presupuesto para la cantera.

Por eso, los milagros que hagan nuestros chicos de la Academia deberán ser tomados como tales. Mientras, se dejan pasar personas y oportunidades espectaculares para continuar el crecimiento de la cantera y seguir siendo referente nacional.

Por último, quiero hacer una reflexión hoy con vosotros porque me lo pide el cuerpo. El club, Caminero y su entorno pretenden que los medios de comunicación pasen de puntillas por el tema de la pena al Director Deportivo del club. ¿Tiene todo el mundo derecho a la reinserción, puede equivocarse alguien alguna vez en su vida y no tener que pagar por ello el resto de sus días?, ¿es importante tener como jefe del lado deportivo del club a alguien que ha sido condenado por blanquear dinero procedente del tráfico de droga?  Yo tengo respuestas para las tres cosas.

Primero, claro que pasará la noticia, claro que dejaremos de hablar del asunto pero lo que nunca dejará de ser una realidad es que un trabajador de un club deportivo que debe ser ejemplo en muchas cosas, entre ellas en la lucha contra la droga, y ser ejemplo de imagen contra ellas, se ha auto inculpado como autor de un delito de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. Los periódicos, las plataformas digitales, las radios, las televisiones… todos dejaremos de hablar de ello pero aun así y mientras se demuestre lo contrario, el Málaga tendrá dando la cara como director de todo lo deportivo a un delincuente. Yo sinceramente no lo quiero para mi club.

Segundo, claro que todo el mundo tiene derecho a su reinserción pero lanzo una pregunta al aire, ¿contrataríais para llevar asuntos de dinero de vuestras empresas a alguien que ha cometido un delito como el que ha hecho Caminero? ¿Confiaríais en realidad en él para que realizase contratos económicos de las cuantías que se manejan en el fútbol actual?

Y tercero y último, ¿importa en realidad que la figura de tu director deportivo esté manchada con un asunto tan turbio como este? Pues sí. El Málaga está falto de gente que le defienda, que de la cara cuando hace falta, alguien que ocupe ese vacío que deja el no tener un presidente que este cada día, que acuda a los actos, que hable en los momentos buenos y en los malos. Y José Luis Pérez Caminero no solo no lo ha hecho hasta ahora, porque explicaciones de lo deportivo tampoco ha dado, sino que no creo que tenga una imagen tan buena como para que nos represente en ningún foro.

Autor: Kiko García

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