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UN TOQUE DE GRACIA Y DE MILOSAVLJEVIC EN LA FONTETA

Unicaja venció en Valencia con un gran acierto desde la línea de tres

Unicaja da primero. Ayer se presentó en la Fuente de San Luís con todos los pronósticos vaticinando una derrota del conjunto cajista. Pocos creían en la victoria, pero los que tenían que creer si lo hicieron, los jugadores. Los pupilos de Casimiro fueron uno, junto al cuerpo técnico, se palpaba una comunión entre los que estaban en pista y los que animaban desde el banquillo, algo que se tradujo en una victoria bien trabajada, de menos a más defensivamente y con las dosis necesarias ofensivamente que le ha llevado a ser el cuarto mejor ataque del campeonato.

El equipo malagueño nos enseñó todas su caras. En el primer cuarto fue la del acierto en ataque, con un buen Jaime Fernández penetrando por la zona y con un Waczynsky y un Shermadini sobrios en ataque. No se pudo compensar con una buena defensa. Con Kyle Wiltjer, que una vez más todo lo que aportaba en ataque lo restaba con una defensa más que mejorable sobre Will Thomas. El jugador de Baltimore estaba haciendo daño y el resto de jugadores taronjas lo sabían y le surtían de balones para incidir en la defensa del canadiense.

En el segundo cuarto, todo siguió igual hasta el último tramo, en el que empezaron a surgir las dudas de la escuadra cajista. A dos minutos de acabar la primera parte, solo había metido dos canastas, dos triples de Carlos Suárez. Casimiro dio a entrada a Rubén Guerrero para dar descanso a Shermadini y mantener fresco y limpio de faltas personales a Lessort en la segunda parte. Al pívot marbellí se le ven cosas, va fuerte al rebote y sujeta en defensa bastante bien a sus pares, sube a bloquear a los jugadores de perímetro con bastante rapidez. Eso si, debe poner los bloqueos con menos contacto físico, en ACB no se permite el contacto como en la NCAA y ayer al bueno de Rubén, eso le costó dos faltas prácticamente en dos minutos.

Después del estancamiento en el segundo cuarto, logrando ventajas el equipo valenciano de hasta seis puntos, comenzó la reacción verde. Acabó la primera parte 43-40 para Valencia Basket y en el tercer periodo entraría en escena Milosavljevic con uno de los calentones anotadores más espectaculares de esta temporada. El balcánico hizo 19 puntos en el con 5/5 en triples, una barbaridad que nadie esperaba pero que era necesario para derrotar al equipo valenciano en La Fonteta. Todo esto sirvió para que el cuadro malagueño tomara las primeras ventajas serias del partido. A falta de diez minutos para el final, 60-65 para Unicaja.

En el último cuarto, de la mano de un gran Milosavljevic, Unicaja comenzó a despegarse en el marcador. Con 12 puntos arriba a falta de minutos, tuvo una de esas fases de desconexión, en las que en otras ocasiones le costaba los partidos, que Casimiro supo frenar. Y era muy sencillo, Roberts no subía la bola, se escondía en mitad de campo para adelante. Y en dos ocasiones seguidas, Valencia robó el balón con una presión a todo campo que hizo que se acercaran en el marcador. El entrenador de Unicaja lo paró en seco, sentó a Roberts y metió a Jaime Fernández con Alberto Díaz, ambos sí dieron esa salida de balón. A partir de eso, todo fue un intercambio de canastas con una mejor defensa de Unicaja que hizo que se llevara el primer partido de la serie al mejor de tres. Ayer se pudo ver que en la rotación hay dos jugadores que no terminan de enchufarse, Roberts y Dani Díez, y que otros como Wiltjer y el recién llegado Guerrero han dado, sobre todo el primero, un paso adelante en defensa, y el segundo, un recambio de garantías a los pivots titulares que hace que tengan más minutos de descanso y más frescura en su juego.

El domingo, Unicaja lo tiene todo para sentenciar la eliminatoria. Ha visto cómo pueden ganar a Valencia, un equipo que se veía ya en ‘semis’ y parece que van a tener que sudar más de lo que esperaban. El domingo habrá cerca de 12.000 gargantas dejándosela por su equipo. El Martin Carpena será una caldera e intentará llevar en voladas a sus jugadores. No puede volver a pasar lo que sucedió ante el Alba de Berlín, Unicaja ha demostrado en Valencia orgullo, coraje, compromiso y, sobre todo, han creído en ellos para llevarse un partido que pocos pensaban que podían ganar. Con humildad y respeto, pero sin miedo y mucha testiculina se podrá dar el toque de gracia a la escuadra valenciana y la alegría de la temporada a una afición que se la tiene más que merecida después de los fiascos de Copa y Eurocup.

Pieza publicada por Javi Jiménez (@JjGuijav)

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